Resumen por capítulos Don Quijote

 El prólogo nos cuenta de manera breve el argumento de unos capítulos de la obra.

Finalidad de la obra: Cervantes escribió esta obra en la cárcel, en toda esta ni siquiera se menciona su estancia en la cárcel. Así que creemos que la empezó a escribir allí porque fue cuando le vino la inspiración o porque fue cuando más tiempo tuvo para dedicarse a ello. Como finalidad no podemos pensar que solo es una crítica a las novelas de caballería, pues también nos muestra un espíritu liberador y humorístico de cómo era la gente de la época.


Capítulo I:

Aquí les presentamos al pobre Alonso Quijana, este capítulo da una descripción. Este personaje leyó muchos libros de caballería, por lo que perdió la cabeza, por lo que decidió convertirse en caballero. Para llevar a cabo esta extraña aventura, reparó las armas de sus bisabuelos. El hidalgo decide revivir la caballería andante y para poder convertirse en un buen caballero necesitaba tres cosas. La primera a un nombre para él mismo, pues todo caballero que se precie tenía un nombre apropiado para tal faena. Decidió ponerse como nombre Don Quijote de la Mancha. Lo segundo era un nombre para su caballo, al cual puso como nombre Rocinante. Y por ultimo una mujer a la cual dedicarle todos sus triunfos y glorias, ya que en aquellos tiempos un caballero no podía comportarse como tal si no tenía una mujer a la que dedicarle sus triunfos. Elige por dama a Dulcinea del Toboso, la cual se inventó.

Esta locura la representa Cervantes a través de la forma, en la que aparecen diversos contrastes (... noches leyendo de claro en claro  y los días de turbio en turbio...), y enumeraciones desordenadas (... pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores y disparates imposibles, ...). La locura le llevará a tomarse en serio lo de ser caballero y él mismo tomó el de Don Quijote de la Mancha.


Capítulo II: 

Este capítulo trata sobre la partida de Don Quijote, solo, y su necesidad de ser armado caballero por el primero que vea. En el camino, hizo preguntas sobre sí mismo y su futuro como caballero, y llegó a la conclusión: no es un verdadero caballero, porque no lleva un cuchillo, como todos los caballeros de la novela. A medida que cabalgaba iba imaginándose que sería un caballero famoso y que aparecería en los libros de caballería por sus grandes hazañas. Comenzó a anochecer y Don Quijote se introdujo en una venta para pasar la noche. Allí conoció a dos damas y comenzó a elogiarlas y alabarlas, las dos mujeres se rieron de su forma de hablar . Don Quijote comenzaba a enojarse, pero entonces apareció el ventero que le ofreció comida, un lugar para dejar el caballo y un buen lugar para dormir.

La forma de hablar de Don Quijote imita perfectamente el lenguaje recargado y altisonante de sus héroes. Este lenguaje, sin embargo, destaca por su sentido burlesco e irónico:

“Dichosa edad y siglo dichoso,  aquel adonde saldrán a la luz las famosas hazañas mías, dignas de entallarse en bronce, esculpirse en mármoles y pintarse en tablas para memorar en el futuro.”

" no te olvides de mi  buen Rocinante, compañero eterno mío  en todos mis  caminos y carreras"

Y también por su alto contenido en arcaísmos, como los aquí descritos:

Fuyan    =  huyan

Ca       =  porque

Vos      =  os

Acuitedes  =  aflijáis

Fasta      =  hasta.


Capítulo III:

Aquí se narra la adquisición de don Quijote como caballero. Para que este nombramiento surtiera efecto, Don Quijote le pidió al ventero (a quien considera dueño del castillo), que le nombrara caballero, dándole sus razones de porque este nombramiento. Éste le sigue la corriente y le ordena que vele sus armas durante la noche. Al mismo tiempo, el ventero informa a los demás huéspedes de la locura del protagonista y cuando los ataca cuando intentaba recuperar su arma, lo confirmaron personalmente.  Se desata una pelea contra don Quijote, que es apedreado, hasta que el ventero le pone fin nombrando caballero al hidalgo. Una vez acabado el nombramiento, las dos mujeres se quedaron sorprendidas y le dijeron a Don Quijote que le servirían de por vida, entonces Don Quijote preguntó sus nombres y dijo que desde entonces se llamarían por Doñas. Al final todo quedo en nada y Don Quijote se marcho al amanecer.

En la parte en la que el ventero lo manda al patio a velar las armas al abrevadero, diciéndole que la capilla la estaban arreglando, y Don Quijote acaba siendo apedreado por sus agresiones hasta que el ventero sale en su defensa, nos encontramos con la visión del pueblo español, y aquí es donde empezamos a notar que las intenciones cervantinas no son sólo cómicas o críticas con la caballería, sino que también caen presa de este ataque la sociedad y personalidades de esa época.


Capítulo IV:

Don Quijote se va de la venta y vuelve al pueblo a recoger dinero y a buscarse un escudero.
Por el camino oye unas voces y se dirige hacia ellas. Una vez allí ve como un señor está azotando a un niño, en ese momento le ordena al señor que pare a menos que se quiera enfrentar con él, entonces el señor se detiene. Don Quijote hace jurar al señor que pagaría al niño y que le dejaría libre. Después, Don Quijote se va y continúa su camino. Luego se encuentra con unos mercaderes que, por diversión, le  cuentan que su hermosa Dulcinea será manca y tuerta. Don Quijote enojado los ataca pero con la mala suerte de que su caballo tropieza y no se consigue levantar porque las armas pesan mucho. Los mercaderes lo atacan y lo dejan abandonado.

 Como podemos ver en este capítulo, desde mi punto crítico, las funciones de Don Quijote consiguen cierto sentido o cierta utilidad e importancia, aunque luego Cervantes le quita el valor a este acto haciendo que el oprimido salga peor parado. Pero al menos la autoridad impuesta por el Quijote infunde un gran respeto sobre el agresor.


 Capítulo V:

Don Quijote triste empezó a recordar uno de los libros que había leído para luego decirlo en alto. Después, apareció un hombre quien le ayudó a levantarse y a cargar las armas. Por el camino, nuestro protagonista iba desvariando mucho y citando libros que había leído. Don Quijote herido entró con el hombre al pueblo, en donde se encontraba su mujer, el cura, el barbero y la sobrina. Cuando estos lo curaron, Don Quijote explicó que le habían herido diez gigantes, lo cual era mentira. Al irse a dormir, el hombre ya pudo explicar lo que realmente sucedió durante el viaje.

En este capítulo los personajes adoptan una forma diferente, es así como:

  •  El vecino fue muy bueno con él, pues le ayudó a levantarlo del suelo y lo llevó a casa.
  •  La criada está furiosa por el tema de los libros.
  • La sobrina se cree la culpable de lo sucedido a su tío y pedía que quemasen los libros.

  •  El cura en principio dice que hay que quemar los libros, mas después va salvando algunos.
  •  El cura en principio dice que hay que quemar los libros, pero después va salvando algunos.
  • El barbero solo escucha y no hace nada más. 


 

Capítulo VI:

El cura y el barbero le pidieron al ama de Don Quijote las llaves de la biblioteca de este último para quemarle todos los libros. El cura y el barbero quemaron todos los libros, pero especialmente los de caballería. Hicieron este acto en el corral para que nadie se molestara u ofendiera. Cuando quemaron todos los libros grandes se pusieron a quemar todos los libros de pequeño tamaño que trataban de pastores y amoríos: Finalmente todos ardieron a excepción de unos cuantos que utilizaron para leerlos ellos mismos más tarde.

 Es terrible lo que hizo tanto el cura como el barbero, pero al menos conservaron algunos libros, aunque sea para leerlos ellos mismos.

 



Capítulo VII:

Don Quijote se levantó de la cama dando gritos, ya que estaba desvariando y creía que había luchado con muchos enemigos. Después comenzó a hablar de libros de caballería, su cura y el ama de llaves le dieron de comer  y lo volvieron a acostar para que recuperara la cordura. El cura, la ama y el barbero de Don Quijote decidieron poner un muro en la biblioteca de este para que así no se percatara de que habían quemado todos los libros y que por eso su biblioteca estaría vacía. En el caso de que Don Quijote se acordara de sus libros y preguntara por ellos, le dirían que fue un mago quien los hizo desaparecer mientras este dormía, y así pasó. 

Don Quijote estuvo quince días tranquilos para así tener la energía suficiente para la propuesta que se había hecho, buscar a un escudero y conseguir dinero. Durante este tiempo encontró a un pobre hombre llamado Sancho Panza, al cual le ofreció varias islas si se iba de aventuras con él. Tras este extraño trato ambos se fueron de aventuras al anochecer. Durante el viaje estuvieron hablando de la supuesta isla que Don Quijote le había prometido a Sancho.

Este capítulo comienza narrando la segunda salida de nuestro caballero. Para esta segunda salida, y haciendo caso de los consejos del ventero, Don Quijote se busca un escudero, que Cervantes describe como un labrador, hombre de bien, pero con muy poca sal en la mollera, es decir, una persona demasiado inocente; cosa de la que se aprovecha Don Quijote para convencerle de que sea su escudero. Sancho no puede resistir a la tentación de verse gobernador de una ínsula. Estas características son perfectas para el juego que Cervantes hará entre la locura del señor y la inocencia del escudero, que igualará a Don Quijote en sus disparates por estar convencido de que estos son verdad.


 Capítulo VIII:

En el camino descubren unos molinos de viento, que don Quijote cree que son gigantes, con brazos largos. Sancho confuso, le señala que no son gigantes si no molinos de viento, pero Don Quijote no lo toma en cuenta y los embiste. Así sin que le sirva de mucho que Sancho le diga que son sólo molinos. Don Quijote sale mal parado, y le echa la culpa a Frestón, un sabio con gran enemistad. Siguen camino, a Puerto Lápice, en busca de aventuras. Pasan la noche entre unos árboles: don Quijote piensa en su señora Dulcinea. Llegan a Puerto Lápice, y don Quijote confunde a dos frailes con dos encantadores que llevarían a una princesa hurtada. Acomete a los frailes, y después a un escudero de la dama, en esta pelea también participa Sancho, que termina apaleado con palos, ambos heridos, Don Quijote se dirige a la doncella, y le dice que todo lo que ha hecho por ella, debe ir al Toboso a explicárselo a Dulcinea detalladamente, y como la “salvó”.

Luego no se supo como sigue parte de esta aventura porque el primer escritor que consiguió estos textos, no pudo encontrarlo completo y pide perdón a los lectores.


 

Capítulo IX

Aquí Cervantes nos cuenta la continuación de la historia entre la lucha de Don Quijote y el vizcaíno, ya que tenía pensado poner fin al libro aquí y no iba a dejar con la intriga a sus lectores. Así que este capítulo trata en su gran mayoría sobre la pelea de ambos caballeros. Esta fue descrita minuciosamente por el autor, creando mucha intriga a la persona que lo esté leyendo ya que ambos estaban muy igualados y no se sabía quién ganaría la lucha. Pero al final Don Quijote se baja del caballo, tras herirle la cara, para terminar con él a menos que fuera a dar sus honores a su amada Dulcinea del Toboso. Finalmente el vizcaíno acepta y Don Quijote le deja marchar para que vaya a presentar sus respetos a su queridísima amada.



 Capítulo X

Tras la batalla con el vizcaíno, Don Quijote y Sancho deciden seguir con su aventura. Sancho pensó que Don Quijote había ganado algo del dinero que tanto deseaba conseguir después de la batalla, así que le saca conversación otra vez sobre la isla que le había prometido. Don Quijote, descaradamente y mintiéndole a  la cara a su buen compañero, le dice que el vizcaíno era un hombre al que no le podía sacar nada. Durante su viaje, Sancho le cura la oreja a Don Quijote. Mientras tanto, nuestros aventureros pensaban en dónde podían dormir esa noche. Luego cenaron unas cosas que sacó Sancho y al final decidieron dormir al aire libre.

Sancho en este capítulo demuestra que es un muy buen hombre pese a todo lo que le está haciendo pasar Don Quijote, que además nunca le dará esa preciada isla que le prometió al pobre y que solo utilizó como excusa para que este saliera de aventuras con él. 




Influencias literarias.

En el Quijote, el hidalgo se vuelve loco leyendo novelas de caballería, y se lanza, solo, en busca de aventuras. Después de ser armado caballero por el ventero, intenta librar a un muchacho de ser azotado por su amo. Da con unos mercaderes toledanos a quienes exige que digan que Dulcinea es hermosa. En la refriega con ellos, cae del caballo, y un criado de los mercaderes lo apalea. Queda tendido sin poderse mover, y  empieza a recitar el romance de Valdovinos y el marqués de Mantua (“¿Dónde estáis, señora mía/ que no te duele mi mal...?) que le parece adecuado para su situación. Un labriego de su mismo pueblo lo socorre, y don Quijote lo toma por el marqués. Cuando el labrador lo lleva hacia su pueblo, don Quijote se cree el moro Abindarráiz, e imagina que el labriego es el alcalde de Antequera, Rodrigo de Narváez.

 

  • El Entremés de los romances: El crítico Ramón Menéndez Pidal cree que hay una pieza teatral anónima de fines del siglo XVI, llamada el Entremés de los romances, que pudo ser una fuente de inspiración para las locuras de don Quijote, que se pueden observar ya desde el capítulo I. El parecido entre esta obra y los primeros capítulos del Quijote es claro: un hidalgo, perturbado por la lectura de libros de caballerías, se convierte en don Quijote y abandona su casa para imitar a sus héroes y restaurar la caballería andante; apaleado en la aventura de los mercaderes toledanos, don Quijote imagina que él es Valdovinos, recuerda los mismos versos que Bartolo, en El Entremés de los romances, y toma por el marqués de Mantua al vecino que lo socorre.  A continuación, don Quijote sufre otro desdoblamiento de personalidad, también con otro personaje del Romancero: imagina que es el moro Abindarráez y toma a su vecino por el alcaide Rodrigo de Narváez. En toda la novela abundan las citas de versos de romances y las referencias y alusiones a figuras del Romancero.
  • Libros de caballería. Esto es obvio porque una de las finalidades de la obra es una crítica a los libros de caballería, y pues también nuestro protagonista se convirtió en caballero, y para eso el autor necesita inspirarse de alguna parte.
  • Novelas pastoriles. En el Quijote hay una presencia frecuente de la novela pastoril, en la novelita de Marcela y Grisóstomo, la historia de Leandra, las bodas de Camacho, los jóvenes de la Arcadia fingida y aun en el deseo de don Quijote de hacerse pastor, al final de la obra.
  • Novelas picarescas. La asimilación de figuras y motivos de la novela picaresca se aprecia en la aventura de los galeotes, especialmente en la figura de Ginés de Pasamonte.
  • Novela sentimental. Es el marco genérico al que apunta la novelita de Cardenio -Luscina y Dorotea-don Fernando y también la peripecia de don Luis siguiendo a doña Clara disfrazado de mozo de mulas.
  • Novela mosrisca. Resuena en la primera salida de don Quijote, en el relato del capitán cautivo y en las peripecias de Ricote, Ana Félix y Gaspar Gregorio.
  • Otras obras. Otras obras cuyo recuerdo aparece en diferentes ocasiones en el Quijote son las crónicas medievales, las crónicas particulares del siglo XV, los cronistas  de Indias, los libros de viajes, el CorbachoLa Celestina, las figuras cómicas del teatro renacentista, las obras de Erasmo de Rotterdam —el Elogio de la locura, sobre todo—, la poesía de Garcilaso —”gran poeta castellano nuestro”—, leyendas y tradiciones conocidas en el folclore, etc.

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